A lo largo de estos días, numerosas empresas de nuestra asociación han recibido notificaciones de denuncia por haber circulado por la carretera N232 durante los momentos más complicados de la pandemia por el COVID-19, allá por las primeras semanas del pasado mes de abril.
Entendemos inadmisible que se haya denunciado a nuestros transportistas pese al papel fundamental y esencial que desarrollaron durante el estado de alarma para paliar las dramáticas consecuencias del coronavirus para el conjunto de la sociedad. Cabe recordar que los servicios de transporte que se llevaron a cabo durante el mes de abril fueron totalmente necesarios para el abastecimiento del conjunto de la sociedad y para el suministro de material sanitario en los centros sanitarios.
Nuestros conductores fueron considerados héroes por su esfuerzo y responsabilidad durante las jornadas más duras de la pandemia, calificativo que se ajusta a la perfección a las adversidades a las que se vieron obligados a hacer frente aquellos días. Sin equipos de protección o posibilidad de acceder a servicios esenciales (duchas, aseos, cafeterías), estos héroes realizaron un ejercicio ímprobo en responsabilidad, eficacia y eficiencia para asegurar el aprovisionamiento de lo necesario con el fin de atenuar las fatales consecuencias de la pandemia.
Lamentablemente hoy conocemos que determinadas administraciones les tributaban ‘homenajes’ en forma de denuncias. Pese a que se suprimieron todas las restricciones al tráfico pesado y el tránsito de vehículos disminuyó en más de un 80%, la carretera N232 siguió restringida a los vehículos de 4 o más ejes, pese a lo necesario del trabajo de estos vehículos durante aquellas trágicas jornadas. En contra del mensaje lanzado por las autoridades sanitarias para que todos permaneciéramos en nuestras casas, el Gobierno de La Rioja y la DGT obligaban a nuestros conductores a incrementar los kilómetros de los tránsitos y, en consecuencia, permanecer más tiempo en los camiones.
Empresas de transporte asociadas a CETM La Rioja, en un ejercicio de solidaridad sin precedentes, pusieron a disposición de las administraciones sus vehículos para realizar gratuitamente cuantos servicios de transporte fueran necesarios. Estas mismas administraciones agradecen hoy este gesto remitiendo denuncias por circular por una carretera fantasma durante aquellos días.
Solicitamos la supresión de esta restricción y fuimos advertidos de su imposibilidad por lo complejo de los trámites burocráticos a realizar. Nunca supimos que nuestro esencial y primordial trabajo fuera a ser objeto de denuncia.
Finalmente, recordamos que esta restricción, objeto de este total y absoluto sinsentido, ha sido tumbada por la justicia en hasta tres ocasiones.
Ver para creer.

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