El sector del transporte de mercancías por carretera ha mantenido durante la crisis sanitaria del COVID19 un compromiso social con sus conciudadanos ejemplar para que no les faltara de nada, demostrando el carácter esencial de nuestra actividad, pese a las enormes dificultades y riesgos a los que hemos tenido que enfrentarnos durante esta pandemia. Cabe recordar que durante las semanas más duras del confinamiento se consumieron 4 millones de toneladas de alimentos y bebidas, un 25% más que en el mismo periodo del año pasado, y el ‘e-comerce’ se mantuvo todo ese tiempo en niveles de ‘blackfriday’. Y si de nada ha faltado en los supermercados y de todo ha llegado a nuestros hogares ha sido gracias al trabajo de los transportistas.

Pese a lo esencial del trabajo de nuestro sector, los transportistas se han tenido que enfrentar a grandes dificultades para poder llevar a cabo su encomiable objetivo. Así, durante la pandemia, han maltratado a nuestros conductores en numerosos centros de carga y descarga de las mercancías, donde se les ha negado hasta la posibilidad de acceder a los aseos y servicios más básicos; nos han obligado a realizar las labores de carga y descarga cuando no disponíamos de ningún tipo de protección con el consiguiente riesgo de contagio, obviando además la normativa en prevención de riesgos laborales; aumentaron indiscriminadamente los tiempos de espera entre cargas y se negaron a compensarnos económicamente por la falta de viajes de retorno; y han aprovechado la coyuntura económica y el descenso de la demanda de transporte para ejercer todavía más presión a la baja sobre los precios y los plazos de pago.

Todo ello, sumado a la nula interlocución del Ministerio de Transporte, Movilidad y Agenda Urbana, que nunca ha atendido nuestras reivindicaciones para solucionar los problemas estructurales del sector, nos lleva a convocar irremediablemente un paro del transporte de mercancías por carretera para los días 27 y 28 de julio a fin de reivindicar estas medidas de vital importancia para la supervivencia de nuestro sector:

  • Confirmación oficial de que no se producirá la ampliación de la Masa Máxima Autorizada (MMA) y la altura de los camiones hasta las 44 toneladas y los 4,5 metros, respectivamente, sin el consenso del sector.
  • Confirmación oficial de que no se aplicará el pago por uso de infraestructuras (euroviñeta) sin el consenso del sector.
  • Prohibición, salvo excepciones, de que los conductores realicen labores de carga y descarga. 
  • El cobro obligatorio de los servicios de transporte a 30 días.
  • Pago inmediato de las cantidades adeudadas por el céntimo sanitario.
  • Devolución mensual del gasóleo profesional.
  • El acatamiento de las diferentes sentencias judiciales que declaran nulo el desvío obligatorio de camiones de la N232 a la AP68.

Estas medidas solo servirán para favorecer la realización por parte del sector del transporte de mercancías por carretera del papel vital que llevará acabo para combatir la crisis económica en la que ya estamos inmersos a consecuencia de los efectos de la crisis por el COVID-19.

Nuestras empresas de transporte serán trascendentales para apoyar la recuperación económica que precisa Europa, por lo que el Gobierno debe brindar su apoyo a las empresas de transporte a la mayor brevedad posible, lo que requerirá acciones en el ámbito laboral, financiero y tributario.

Por todo ello, nuestra asociación, CETM LA RIOJA, la más representativa del sector en nuestra comunidad apoya este paro patronal.