Las emisiones de gases de invernadero en España han disminuido un 4,3% en 2018 con respecto al año anterior, según un estudio dado a conocer esta misma semana por Comisiones Obreras.

Sin embargo, el sindicato achaca esta reducción, que llega tras el incremento registrado a lo largo de 2017, a la disminución de la quema de carbón para la generación eléctrica en un 17,8% y del gas natural en las centrales de ciclo combinado en un 21,5%, y al aumento de la producción hidráulica en un 84,8%, gracias mayormente a que 2018 ha sido un año húmedo, y de la eólica en un 2,9%.

De igual modo, el año pasado se ha detectado un crecimiento en el consumo de petróleo de un 3% con respecto del año anterior, con un ascenso anual de un 2,5% en el transporte por carretera, mientras que el de gas natural se mantuvo constante, con apenas un 0,2% de aumento.

En consonancia, Comisiones Obreras estima que las emisiones del transporte por carretera en el país también se han incrementado un 2,5% el año pasado con respecto a 2017, toda vez que la práctica totalidad del parque automovilístico español sigue utilizando combustibles fósiles.

En este sentido, y con el fin de reducir las emisiones contaminantes en el transporte, el sindicato propone impulsar la electrificación y planificar una transición hacia los vehículos híbridos y eléctricos que apoye el despliegue de infraestructuras de recarga, al tiempo que se potencia el ferrocarril para mercancías y pasajeros.

Además, y dado que, a juicio de la central sindical, las emisiones no se van a reducir solamente por la electrificación de los modos, se hace necesario planificar políticas de movilidad sostenible, fundamentalmente en el ámbito urbano, así como en polígonos industriales y áreas empresariales.

www.cadenadesuministro.es