El desdoblamiento de la carretera N-232 en Aragón sigue avanzando. Trascendido que el tramo entre las localidades de Gallur y Figueruelas, el primero de los dos recorridos pendientes en la citada vía a su paso por la comunidad vecina, ha iniciado ya su cuenta atrás. La información fue publicada por el Heraldo de Aragón, que señala que los catorce los catorce kilómetros entre Gallur y Figueruelas serán autovía a finales de año y los casi quince restantes hasta Mallén deberán esperar un poco más, hasta el verano de 2022.

En total, refiere el rotativo aragonés, será una inversión que superará los cien millones de euros con la que se finiquitará uno de los puntos negros de la red viaria en Aragón y permitirá circular aproximadamente por 83 kilómetros de autovía desde Zaragoza hasta prácticamente Alfaro, contando también la N-232 ya desdoblada en la Ribera navarra.

De las tres comunidades ribereñas del Ebro, solo La Rioja está pendiente de iniciar obras en la N-232 para desdoblar su recorrido en la comunidad. El único tramo desdoblado en nuestra región han sido los 5 kilómetros entre Logroño y Recajo, si bien se trata de una actuación incluida dentro de los enlaces construidos para unir la circunvalación de Logroño y la autopista con la Autovía del Camino.

A la espera de noticias sobre el desdoblamiento en el resto de la región, especialmente en el tramo de La Rioja Baja, esta solución parece ya completamente descartada en el trayecto Recajo-Arrúbal. La autopista será aquí la que absorba el tráfico en su nuevo papel de autovía y ampliada ronda sur de Logroño, una franja de 29 kilómetros entre los términos municipales de Arrúbal y Navarrete.

Las obras para la conversión de este tramo en autovía fueron ya adjudicadas por el Ministerio de Fomento a la UTE formada por las empresas Acciona y Aquaterra por un importe de 111.824.540 euros. La previsión inicial fijaba su finalización en julio del 2023.

Asimismo, el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana (Mitma) ha adjudicado por 62,1 millones de euros el contrato de obras de la autovía A-68 entre las localidades zaragozanas de El Burgo de Ebro y Fuentes de Ebro, distantes 18,7 kilómetros entre sí.

Desde el propio ministerio señalan que las obras tienen como objetivo “la duplicación de calzada del tramo de carretera convencional N-232 correspondiente a las variantes de El Burgo de Ebro y Fuentes de Ebro y del tramo de carretera N-232 que las une, para su conversión en un nuevo tramo de la Autovía del Ebro (A-68)”, que dará continuidad al tramo de A-68 ya existente en servicio entre Zaragoza (Z-40) y El Burgo de Ebro.

Las obras comprenden además la remodelación de cinco enlaces existentes en la actual carretera N 232, así como la construcción de 13 pasos inferiores, un paso superior, un paso sobre el río Ginel y una losa sobre una acequia, así como la adaptación de un paso sobre la línea ferroviaria convencional Madrid-Barcelona y de dos pasos sobre el Canal Imperial de Aragón.

Además, el proyecto prevé la eliminación de las instersecciones a nivel y la construcción de un nuevo acceso a los polígonos de El Espartal I y El Espartal II, mediante sendos viales que conectan en el actual enlace de ‘El Burgo Este’.

La inversión de más de 62 millones se realiza por parte del gabinete de Ábalos en una infraestructura como la N-232, que discurre a lo largo del valle del Ebro y que “constituye la vía natural para el transporte por carretera desde el Mediterráneo hacia la cornisa cantábrica”. La conversión en autovía de esta nacional es “una actuación indispensable para aumentar la capacidad y mejorar la seguridad vial en un itinerario con gran intensidad de tráfico de vehículos pesados”.

 

Informaciones de Diario La Rioja y Todotransporte.com