Las asociaciones empresariales del transporte miembros de la Confederación Española de Transportes de Mercancías (CETM) de Vizcaya, Navarra, Cantabria, Álava y La Rioja han mostrado su «más absoluta repulsa» a la puesta en marcha del desvío obligatorio de los vehículos pesados de la N-232 a la AP-68 a lo largo del tramo riojano.
Las asociaciones destacan que las medidas de seguridad vial que adopta el sector como renovación de las flotas, formación de conductores, limitadores de velocidad… «chocan con la campaña de desprestigio y culpabilización que hoy sufre nuestro sector» respecto a la alta siniestralidad de la N-232.
Insiste, de nuevo, en el empobrecimiento de los negocios que se levantan a pie de carretera y critica que las diferentes administraciones «pongan en manos de las empresas de transporte la seguridad de la carretera en lugar de ofrecer otras soluciones». Así, lamenta «la escasa inversión que recibe la carretera, en especial en La Rioja, única comunidad que sigue sin ser vertebrada por una autovía gratuita». Por último, el colectivo critica el carácter obligatorio del desvío adoptado de forma unilateral.